Home / Salud / Emma Burgos, investigadora del IMDEA (Instituto Madrileño de Estudios Avanzados)

«El aceite de oliva es un tesoro para nuestra salud»

Un amplio número de enfermedades podrían prevenirse llevando a cabo ciertos cambios en nuestros hábitos de alimentación, sobre todo si incluimos determinados productos en nuestra dieta con propiedades específicas. Es el caso del aceite de oliva virgen extra que, según la investigación que están llevando a cabo la Dra. Emma Burgos y su equipo, podría prevenir el Alzheimer e, incluso, retrasar sus efectos una vez que se ha desarrollado. Así nos lo cuenta en esta entrevista.

Hipócrates ya dijo, hace casi 2.500 años, «que tu alimento sea tu medicina, y que tu medicina sea tu alimento». Y es una máxima que cobra cada vez mayor importancia… ¿Cuántas enfermedades podrían prevenirse cambiando nuestros hábitos alimentarios?

La verdad que las actuales investigaciones que llevamos a cabo en los diferentes laboratorios del Instituto IMDEA Alimentación indican que un amplio abanico de enfermedades (neurodegenerativas, cardiovasculares, metabólicas y distintos tipos de cáncer) podrían prevenirse con el consumo de algunos alimentos, e incluso mediante la ingesta de suplementos alimenticios ricos en determinados micronutrientes que ejercen una función beneficiosa en nuestro organismo. En nuestro laboratorio nos hemos centrado en estudiar los efectos beneficiosos de uno de los polifenoles presentes mayoritariamente en el aceite de oliva virgen extra, el hidroxitirosol, en la prevención de la enfermedad de Alzheimer.

Siguiendo con los tópicos, dicen que no existen alimentos buenos ni malos, sino dietas equilibradas. Sin embargo, a la luz de las últimas investigaciones, sí que podemos decir que hay alimentos con propiedades mucho más saludables que otros, como el aceite de oliva. ¿No es así?

Efectivamente, una dieta equilibrada junto con una vida activa es la mejor fórmula para tener una vida sana. Pero sí, hay unos alimentos que destacan más que otros por sus propiedades beneficiosas, entre ellos el aceite de oliva virgen extra. Como ves, siempre hablo de aceite de oliva virgen extra, en vez de aceite de oliva esto es porque dentro de los componentes del aceite de oliva virgen extra hay un grupo de moléculas minoritario, llamadas polifenoles, que son las responsables de muchos de los beneficios para la salud. Estos polifenoles solo están presentes en el aceite virgen extra ya que durante el proceso de refinamiento estos compuestos son eliminados. Los polifenoles representan el dos por ciento del total del aceite, siendo el hidroxitirosol, el polifenol mayoritario del aceite de oliva virgen extra.

Según las investigaciones, el consumo de aceite de oliva es un tesoro para el cerebro humano. ¿En qué se basan para hacer esa afirmación?

Actualmente, numerosas investigaciones han puesto de manifiesto que la enfermedad de Alzheimer comparte muchas características patofisiológicas con la diabetes mellitus tipo 2, como son la resistencia a la insulina, un alterado metabolismo de la glucosa, así como estrés oxidativo e inflamación cerebral, agregación amiloidea y deterioro cognitivo. Por ello a la enfermedad de Alzheimer también se le llama la «Diabetes tipo III». Se ha demostrado que el mecanismo que la insulina activa para que las células capten glucosa se encuentra bloqueado en la enfermedad de Alzheimer, es decir hay una resistencia a insulina cerebral por lo que la glucosa, el principal combustible de nuestro cerebro, no puede entrar en las células nerviosas y aumenta sus niveles en sangre.

Nosotros hemos demostrado en estudios «in vitro» que el hidroxitirosol es capaz de prevenir y reducir la resistencia a insulina en un cultivo celular de astrocitos (célula glíal encargada de alimentar a las neuronas) en el que simulamos experimentalmente la enfermedad de Alzheimer, ya que este polifenol es capaz de desbloquear el sistema de acción de la insulina permitiendo que los astrocitos capten glucosa y así alimenten a las neuronas para que funcionen correctamente.

¿Cómo ha sido la investigación que ha llevado hasta estas conclusiones y en qué punto se encuentra ahora mismo?

Esta investigación se ha basado, principalmente, en analizar mediante diferentes técnicas de biología molecular cada uno de los componentes del sistema de señalización de la insulina en los astrocitos «enfermos» tratados (alimentados) con hidroxitirosol, así como los transportadores de glucosa que se utilizan a nivel celular para captar la glucosa.

Recientemente, hemos iniciado un estudio preclínico en ratones transgénicos que mimetizan perfectamente el desarrollo y la progresión de la enfermedad de Alzheimer en humanos, los cuales son alimentados durante todo el estudio con un pienso enriquecido con hidroxitirosol. Es un estudio longitudinal en el tiempo que nos llevará como mínimo tres años. Digo como mínimo porque, como la gran mayoría de investigadores españoles, depende de la financiación pública y privada que consigamos, ya que, por desgracia, los políticos no están concienciados que un país crece cuando se destina dinero a la investigación y el desarrollo. Y las empresas privadas de alimentación, a nivel nacional, no invierten demasiado en investigación, ya que piensan que es una inversión a fondo perdido, puesto que quieren resultados (ganancias económicas) inmediatos y en investigación eso no es así… Pero bueno, la financiación es otro tema.

¿Qué circunstancias tienen que darse para que el consumo produzca estos efectos tan positivos (cantidad diaria, en crudo o cocinado…)?

En nuestros estudios hemos utilizado una concentración de hidroxitirosol de 5µM (micromolar) lo que equivaldría a un consumo diario de 15 o 20 ml de aceite de oliva virgen extra al día para ingerir esa cantidad de polifenol. Ello puede ser ingerido tanto crudo como cocinado ya que las propiedades del hidroxitirosol no son alteradas por las temperaturas que usamos habitualmente en los procesos de elaboración de la comida como freír, cocinar y hervir. Sin embargo, si reutilizamos el aceite de freír es cuando tanto las propiedades del aceite como las de los polifenoles cambian, así como en procesos de fritura a nivel industrial.

Si estas investigaciones siguen en línea con las conclusiones actuales hablaríamos de un hito importantísimo, ya que el Alzheimer es una de las enfermedades neurodegenerativas que más incidencia tienen en la Tercera Edad y afecta a millones de personas en todo el mundo… ¿Hablamos de efectos preventivos o también de retrasar su avance cuando la enfermedad ya se ha desarrollado?

Los resultados que hemos obtenidos hasta ahora en los estudios «in vitro» sugieren que tendría los dos efectos en el organismo. Pero la verdad que esto lo vamos a contestar mucho mejor con el estudio de ratones transgénicos, puesto que estudiaremos los efectos del polifenol en un grupo de ratones que será alimentado con pienso enriquecido en hidroxitirosol, desde el destete hasta los dos años de edad (ratones viejos con un grado de enfermedad de Alzheimer severa), para analizar más en profundidad el papel del hidroxitirosol en la prevención de la enfermedad de Alzheimer. Y otro grupo de ratones será alimentado con pienso normal desde el destete hasta el año y medio de edad (ratones con un grado moderado de enfermedad de Alzheimer) y durante los seis últimos meses será alimentado con pienso enriquecido en hidroxitirosol para evaluar la capacidad de este polifenol en el retraso de la progresión de la enfermedad.

«Sería maravilloso poder hacer frente a una de las epidemias del siglo XXI, la enfermedad de Alzheimer, con un alimento tan presente en nuestra cultura y en general en nuestras vidas como es el aceite de oliva virgen extra»

El Estudio Predimed también ha puesto de relieve los efectos beneficiosos en la prevención de enfermedades cardiovasculares e, incluso, en algunos tipos de cáncer. ¿Podemos hablar, entonces, de el aceite de oliva como un superalimento?

Bueno un «superalimento» suena muy fantástico pero lo que sí puedo afirmar es que es uno de los alimentos saludables que más beneficios farmacológicos y terapéuticos tenemos en nuestra dieta mediterránea. Es decir para mí, más que un superalimento es un tesoro para la salud (además, su color dorado oscuro le hace justicia).

¿Hacia dónde se van a dirigir sus investigaciones en el futuro?

Ufff… hacia donde la financiación nos permita (es broma). Como he comentado anteriormente hemos iniciado el estudio en ratones y la verdad que nos encantaría poder extrapolar los resultados obtenidos en ensayos clínicos que nos permitieran a largo plazo potenciar la comercialización, producción y patente de un complemento alimentario rico en hidroxitirosol. Sería maravilloso poder hacer frente a una de las epidemias del siglo XXI, la enfermedad de Alzheimer, con un alimento tan presente en nuestra cultura y en general en nuestras vidas como es el aceite de oliva virgen extra.

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