Home / Salud / Dieta Mediterránea para prevenir el sobrepeso y la obesidad en la menopausia

Las mujeres que siguen las pautas alimenticias de la Dieta Mediterránea tienen menos posibilidades de padecer sobrepeso u obesidad asociada a la menopausia. Así lo afirma un estudio llevado a cabo por el Centro de Investigación en Nutrición de la Universidad de Navarra y el Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos Españoles (CGCOF). Según su investigador principal, Alfredo Martínez, este patrón dietético podría mejorar la calidad de vida de las mujeres en esta etapa de la vida.

La investigación, enmarcada dentro del Estudio Plenufar V sobre Educación Nutricional en la Menopausia, ha incluido a casi 8.954 mujeres perimenopáusicas o postmenopáusicas españolas y, a través de un modelo nutricional, se ha valorado las probabilidades de tener sobrepeso u obesidad en relación al grado de adherencia a la dieta mediterránea, teniendo también en cuenta los síntomas de la menopausia o la ausencia de ellos.

El Estudio Plenufar (Plan de Educación Nutricional por el farmacéutico) se puso en marcha en 1992 y, a través de él, 2.000 farmacéuticos de toda España se dirigieron a las amas de casa, como responsables de la implantación de hábitos dietéticos en el núcleo familiar. Tras el éxito de este primer estudio, se lanzó Plenufar II, dirigido a los hábitos alimentarios de escolares con edades comprendidas entre los 10 y los 14 años. Plenufar III se centró en valorar el estado nutricional de los mayores; y Plenufar IV lo hizo en las mujeres en estado preconcepcional, embarazadas y madres lactantes. Esta quinta edición del estudio ha querido tener como protagonistas a las mujeres que se encuentran en el climaterio, un periodo crucial de transición que suele durar unos 5 años, y cuyos síntomas van desde el cambio en la distribución de la grasa corporal, la pérdida de masa ósea, sofocos, sequedad de piel y mucosas, cambios emocionales y desaparición de la menstruación. Además, el cese de la producción de estrógenos provoca una disminución del efecto termogénico, lo que deriva en una tendencia al aumento de peso.

Así pues, como en cualquier otro momento de la vida, una alimentación sana y equilibrada juega un papel fundamental en el mantenimiento de la salud de las mujeres durante el climaterio y, por lo que sabemos ahora gracias a esta investigación, también de manera previa a esa etapa vital. El estudio incluía datos generales (sociodemográficos, antecedentes personales y gineco-obstétricos), un cuestionario de adhesión a la Dieta Mediterránea y otro sobre calidad de vida.

El aceite de oliva juega tiene un peso fundamental dentro del cuestionario de adhesión a la Dieta Mediterránea, ya que utilización como grasa fundamental a la hora de cocinar está muy valorado. De hecho, el cuestionario registraba las siguientes preguntas:

El aceite de oliva es la principal grasa para cocinar

Sí= 1 punto

Consumo de aceite de oliva

4 o más cucharadas diarias= 1 punto

Consumo de verduras u hortalizas

2 o más raciones diarias= 1 punto

Consumo de frutas

3 o más raciones diarias= 1 punto

Consumo de carnes rojas

Menos de 1 ración al día= 1 punto

Consumo de mantequillas o margarinas

Menos de 1 ración al día= 1 punto

Consumo de bebidas azucaradas y/o carbonatadas

Menos de 1 ración al día= 1 punto

Consumo de vino tinto

7 o más vasos a la semana= 1 punto

Consumo de legumbres

3 o más raciones semanales= 1 punto

Consumo de pescados y mariscos

3 o más raciones semanales= 1 punto

Consumo de repostería industrial

Menos de 2 raciones semanales=

1 punto

Consumo de frutos secos

3 o más raciones semanales= 1 punto

Consumo preferentes de carnes blancas vs. Carnes rojas

Sí= 1 punto

Consumo de platos aderezados con tomate, ajo o cebolla fritos en aceite de oliva

2 o más veces a la semana= 1 punto


El 32,6% de las mujeres seguían una alimentación buena o muy buena
, es decir, tenían entre 8 y 12 puntos en esta encuesta, con consumos adecuados de los alimentos recomendados por la Dieta Mediterránea. Sin embargo, en el 76,40% de los casos se recomendaba mejorar la alimentación en alguno de los puntos.

Aunque la principal grasa utilizada es el aceite de oliva (así lo afirmaba el 95% de las encuestadas), la cantidad utilizada aún dista bastante de la recomendación diaria (al menos 4 cucharadas diarias) y sólo el 37,3% utilizaba esa cantidad.

El consumo de carnes de ave (pollo, pavo) o conejo frente a las carnes rojas es superior en el 72,6% de los casos, pero si observamos el consumo de frutas, hortalizas, legumbres, pescados y mariscos, en general se encuentran por debajo de las recomendaciones. Lo mismo ocurre con los frutos secos y el vino tinto. Sin embargo, el consumo de bollería y repostería industrial es superior al recomendado.

Desde La Española Salud nos sumamos a las recomendaciones de los expertos y abogamos por fomentar la Dieta Mediterránea para disfrutar de una mejor salud en todas las etapas de la vida.

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