Home / Pescados y carnes / La merluza, la estrella de los pescados blancos en primavera

La merluza es uno de los pescados más populares en nuestras mesas. Su carne firme y carnosa unida al sutil sabor que deja en el paladar la han convertido en la estrella de los pescados blancos. Su versatilidad en los fogones también contribuye a su éxito, ya que se puede preparar al vapor, al grill, guisada, rebozada o romana e incluso al horno. La gran variedad de cortes que encontramos, ya sean rodajas, centros o medallones, también facilitan la tarea.

La merluza que consumimos en España procede, fundamentalmente, del Mediterráneo y del Atlántico oriental. Aunque podemos encontrar otras variedades, la merluza europea común es la que posee la carne más exquisita.

¿Cuándo es la temporada de la merluza?

La primavera es la mejor temporada para consumir este tipo de pescado. Entre abril y junio, la merluza abunda en el mercado con mayor calidad y un valor nutricional superior a otras épocas del año.

No obstante,  ya sea fresco o congelado, este tipo de pescado podemos encontrarlo en el mercado en cualquier momento.

¿Qué diferencia hay entre la merluza y la pescadilla?

Cuando vamos a la pescadería nos surge una duda al encontrar la merluza y la pescadilla debido a su similar aspecto, ¿estamos ante el mismo pescado? La respuesta es sí.

Pero entonces, ¿A qué se debe esta distinta denominación? El nombre depende del tamaño del pescado. Por regla general, hasta 1 kg y medio se considera pescadilla y, por encima de ese peso, pasa a ser llamada merluza. Esta última la podemos encontrar de hasta unos 7-8 kg, incluso se han llegado a ver ejemplares que alcanzaban los 15 kg.

temporada de la merluza

¿Cuál es el valor nutricional de la merluza?

La merluza forma parte de los llamados pescados blancos o magros, por lo que su porcentaje en grasa es muy bajo, llegando ser inferior al 3%. Contiene ácidos grasos poliinsaturados omega 3, muy beneficiosos para reducir factores de riesgo asociados a enfermedades cardiovasculares. También presenta un alto contenido en proteínas de alto valor biológico. Es una buena fuente de minerales, sobre todo selenio y fósforo, además de hierro, potasio y magnesio. Este alimento destaca por su contenido en vitamina B12.

Cómo preparar la merluza al horno

Una de las formas más comunes a la hora de cocinar merluza es el horno. Para lograr que nuestro pescado quede en su punto, tendremos que controlar bien los tiempos de horneado.

Como ocurre con otros muchos pescados, los tiempos de elaboración de la merluza son cortos -entre 10 y 20 minutos dependiendo del tamaño-, y dependen también de si la cocinamos entera, en filetes o en rodajas. Hay que tener en cuenta también la guarnición que acompañará a este plato, ya que éstas necesitarán más tiempo de preparación que el propio pescado.

¿A cuántos grados hay que poner la merluza al horno?

Aunque cada horno es un mundo, lo normal es que lo precalentemos entre 180ºC y 200ºC (dependiendo si son trozos más grandes o más pequeños) y cocinemos la merluza durante unos 15 minutos. Si la hacemos entera, podemos alargar el proceso hasta los 20 minutos.

Guarniciones para la merluza

La versatilidad de la merluza hace que admita múltiples acompañamientos o guarniciones, ya sean verduras o diferentes variedades de marisco.

Las patatas, la cebolla y el pimiento son las tres verduras clásicas que se utilizan con este fin, sobre todo en recetas guisadas y al horno. Unas patatas panaderas, un pisto de verduras y hortalizas, unos pimientos salteados o unas cebollas glaseadas son ideales para ponerle la guinda final a nuestra merluza.

En el lado de los mariscos, las almejas, las gambas o los langostinos son una buena elección para potenciar el sabor de la receta, como en esta merluza con almejas y gambas o esta merluza con almejas y langostinos.

Y hablando de esta combinación de pescado y marisco, no dejéis de probar estas albóndigas de merluza y langostinos porque son exquisitas.

Como se suele decir, en la variedad está el gusto y no va a ser menos a la hora de cocinar, por eso recordad que podemos utilizar diferentes condimentos para mejorar la receta: vino blanco, sidra, coñac, ajo, laurel, perejil o, incluso, frutos secos picados.

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