8 trucos para lograr la barbacoa perfecta

¡Comienza la temporada de barbacoas! El sol y el buen tiempo nos animan a coger la parrilla y los utensilios de cocina y empezar a disfrutar de los días al aire libre, alrededor de una mesa con amigos y familiares. ¿Queréis conocer los trucos para lograr que vuestras recetas a la brasa sean perfectas? Pues tomad nota de nuestros consejos y esta temporada os podréis coronar con el título de “Maestros de la Barbacoa”.

1.Barbacoa o parrilla.

Para lograr un resultado perfecto, hay que llevar a cabo una buena preparación previa, comenzando por la elección de los elementos que vamos a utilizar, empezando por la propia barbacoa. Atendiendo a su definición, solo podemos llamar barbacoas a aquellas que tienen una tapadera en su estructura. Las demás son parrillas. ¿Hay una mejor que otra? En realidad no. La barbacoa nos permite, en un momento determinado, cerrar la tapa y utilizarla como una especie de horno de carbón o leña, muy útil para algunos platos, pero no imprescindible. Lo importante, sea cual sea la elección, es que esté colocada a unos 10 centímetros de las brasas.

2.Carbón o leña.

El combustible a elegir también es relevante. Lo ideal es utilizar carbón vegetal o leña. El primero creará las brasas más rápido mientras que la leña tardará un poco más. Por el contrario, algunos tipos de leña, como los sarmientos de las vides, pueden aportar aromas a los alimentos que no conseguiremos con el carbón. También podemos aromatizar nuestro fuego añadiendo a las brasas ramas de romero, tomillo y otras hierbas.

 

Para cualquiera de los dos, el truco para que prendan correctamente y generen unas buenas brasas es que puedan “respirar”, es decir, no hay que amontonar todo el carbón o la leña sin control, sino que dejaremos que circule el oxígeno. Y aunque en el mercado existan líquidos y otros productos acelerantes, su uso no es aconsejable, ya que desprenden aromas que pueden terminar impregnándose en los alimentos.

 

3.Elección de los productos y de las cantidades.

Solemos asociar barbacoa con carnes, aunque el abanico de posibilidades es mucho más amplio: pescados, verduras y hortalizas también pueden ser una elección perfecta para disfrutar de nuestra comida a la brasa.  Prácticamente todas las carnes admiten ser cocinadas con este método, desde las carnes rojas al pollo, pasando por el cerdo, el pavo o el pato, así como los embutidos frescos (salchichas, chorizos, morcillas…). Preguntad a vuestro carnicero cuáles son los cortes más adecuados para la brasa.

En cuanto al pescado, es aconsejable apostar por variedades de tamaño medio que permiten ser cocinadas enteras, desde sardinas a lubinas, pasando por doradas, caballas o jureles. Los pescados grandes necesitan ser cortados y corremos el riesgo de que deshagan, aunque en trozos grandes también pueden ser una opción válida. Para facilitar la labor, existen en el mercado utensilios que nos permiten poner las piezas de pescado de modo individual para que sea más fácil darles la vuelta.

barbacoa en verano

Por último, las verduras y hortalizas las pondremos cortadas en trozos, para que se cocinen bien por dentro.

 

¡Y ojo a las cantidades! Por muchas ganas de barbacoa que tengamos, no podemos volvernos locos preparando comida. Lo ideal es hacer un cálculo por persona, entre 350 y 450 gramos, y hacer la compra en función del número de personas que van a participar en la comida.

 

4.El aceite de oliva, imprescindible.

El aceite de oliva debe ser protagonista en una barbacoa perfecta. Una fina capa de aceite en carnes, pescados y, por supuesto, hortalizas y verduras, resulta imprescindible para que no se peguen a la parrilla y queden más jugosos. Pero, además, podemos marinar previamente los productos con un buen aceite de oliva y hierbas aromáticas, o utilizando aceites aromatizados con guindilla, ajo o romero. Con ello lograremos un plus de sabor, que se acentuará cuando cocinemos nuestros alimentos a la brasa.

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La sal, siempre después.

 

Una vez tengamos nuestros alimentos ya en la parrilla, procuraremos no utilizar sal durante el cocinado, ya que eso hará que se endurezcan y pierdan líquidos. Echaremos la sal una vez saquemos los alimentos de la parrilla y siempre mientras están calientes.

 

Pinzas en lugar de tenedores para evitar perder jugos.

 

¿Cuántas veces hemos visto pinchar la carne, los chorizos, o las salchichas mientras se están haciendo a la brasa? Seguramente muchas, sin embargo es un error. Al pinchar los alimentos solo conseguiremos que pierdan los jugos interiores y que se sequen antes, con lo cual perderán sabor. Es mejor utilizar unas pinzas que nos permitan dar la vuelta a los alimentos sin que se rompan o utilizar parrillas dobles, que mantienen los productos sujetos mientras se giran.

 

Ojo a los tiempos de cocción.

No todos los alimentos necesitan el mismo tiempo para cocinarse a la brasa, así que deberemos tenerlo en cuenta y planificar. Por ejemplo, las carnes que menos tardan en hacerse son el cordero y las carnes rojas (unos 5 minutos por cada lado), así que podemos dejarlas para el final y cocinarlas mientras comemos otros productos. Los derivados del cerdo, así como el pollo, necesitarán, al menos, 10 minutos por cada lado, más aún si se trata de piezas grandes, como los muslos.

 

Para los pescados, dependerá un poco del tamaño. Los más pequeños, como las sardinas, apenas necesitarán 2-3 minutos por cada lado, mientras que los ejemplares más grandes pueden llegar a necesitar hasta 40 minutos (20 por cada lado). Lo importante, sobre todo si usamos pescados frescos, es que el interior se cocine muy bien para evitar problemas.

 

Las verduras necesitarán, en general, unos 5 minutos por cada lado, aunque algunas de ellas, como las cebollas, pueden precisar de un poco más de tiempo en las brasas.

 

¿Demasiada llama? Usad sal gorda

Si, durante el cocinado, nos encontramos con que hemos avivado más de la cuenta el fuego o ha caído grasa de la carne provocando que prenda demasiada llama, el mejor truco para bajarla y que no se nos chamusque la comida es echar sal gorda sobre las brasas.

 

Y, por último, recordad lo más importante: utilizad siempre zonas de barbacoas habilitadas para ello, respetad las restricciones a la hora de hacer fuego y dejad siempre las brasas apagadas (con ayuda de tierra o arena, mejor que con agua) antes de marcharos. ¡Disfrutad de una barbacoa segura!

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