Descubre el café como ingrediente ¡Cocina con café!

Al 85% de los españoles les gusta mucho o bastante el café y 9 de cada 10 lo beben habitualmente, según el Centro de Información Café y Salud (CICAS). Es un clásico en nuestros desayunos pero… ¿sabíais que también se puede utilizar como ingrediente en la cocina? Y no hablamos solo de postres… Su uso llega hasta muchas más recetas, tanto dulces como saladas.

Cocinar con café

Seguro que muchos de nosotros no concebimos comenzar el día sin tomarnos un café porque conocemos sus efectos estimulantes. De hecho, según la encuesta realizada por el CICAS hace unos años, la mayoría de los consumidores ven en el café un aliado que les ayuda a desempeñar mejor las tareas del día a día, como estudiar, conducir o trabajar. El café les ayuda a mantenerse alerta y estar más atentos en la carretera o a concentrarse y rendir mejor en el trabajo. Sin embargo, mucha gente desconoce otros beneficios que se encuentran detrás del consumo de café.

Por ejemplo…. ¿sabíais que el café cuenta con un alto poder antioxidante y que, por tanto, puede desempeñar un papel protector frente al riesgo de desarrollar diferentes enfermedades? Según las evidencias científicas más recientes, el consumo moderado de café (3 o 4 tazas diarias, según afirman los expertos) se asocia con un menor riesgo de padecer Parkinson y Alzheimer, además de algunos tipos de cáncer e, incluso, diabetes. La cafeína es el componente responsable de este efecto neuroprotector asociado a su consumo regular, tal y como afirma Rafael Franco, Catedrático de Bioquímica y Biología Molecular de la Universidad de Barcelona y portavoz científico del CICAS.

El café en la cocina
Las diferentes variedades de café que podemos encontrar en el mercado, procedentes de distintas partes del mundo, aportan aromas muy distintos que dan mucho juego en la cocina. Ya sea molido, en grano o infusionado, el café puede convertirse en un condimento perfecto para muchos de nuestros platos a los que, además, aportará los beneficios de los que hablábamos. Vamos a ver algunos modos de utilización de café en nuestros platos.

Vinagretas: la combinación de un buen aceite de oliva virgen con el café da lugar a una excelente salsa tipo “vinagreta” con la que aderezar ensaladas, verduras a la parrilla, carnes a la plancha o, incluso, pescados, sobre todo azules, como el salmón o la sardina. El toque de café aporta nuevos matices a esta salsa. Podemos infusionar el café y añadirlo al aceite o también utilizar una cucharadita de café molido y emulsionarlo con nuestro “oro líquido” con ayuda de unas varillas, dejándolo macerar un rato para que se impregne de todo su aroma. Una vez reposado, podemos colarlo para eliminar las partículas de café que quedan o dejarlo tal cual, si no nos desagrada esa textura. A la vinagreta se le pueden añadir otros ingredientes para potenciar más sabores, como sésamo tostado o chile fresco cortado en láminas (que aporta unos toques picantes).

Vinagreta café

Salsas: los sabores del café funcionan de maravilla en las salsas que acompañan a la carne de cerdo. Utilizar una taza de café en la que marinamos costillas o solomillo de cerdo, con algunas especias, como romero, además de ajo y guindilla, por ejemplo, dan como resultado guisos con aromas intensos y muy atractivos. Después del marinado, añadimos el café con el resto de ingredientes y dejamos reducir para lograr una salsa deliciosa. El pato y otras aves, como codornices, además de el cordero, son otras variedades de carne que también funcionan muy bien con este tipo de salsas elaboradas con café, a las que podemos añadir un licor, como Oporto o brandy.

Mantequillas aromatizadas: si tomamos como base una mantequilla a temperatura ambiente (con textura tipo pomada), le añadimos una cucharada sopera de café (ya infusionado), lo mezclamos bien y lo dejamos reposar 24 horas tendremos un ingrediente perfecto para acompañar nuestras tostadas por la mañana o hacer otro tipo de salsas que tengan la mantequilla como ingrediente principal, por ejemplo, una salsa holandesa con un toque diferente.

Arroces: ¿habéis probado a hacer alguna vez risotto? Se trata de una receta italiana para la que se usa un arroz especial muy rico en almidón y que se va elaborando añadiendo líquido para la cocción en diferentes etapas. Pues bien, si ese líquido para la cocción lo elaboramos con una caldo vegetal o de pollo, al que añadimos unos cuantos granos de café y un poco de queso tipo mascarpone o un poco de nata para cocinar, el resultado es un líquido de cocción muy sabroso y aromático con el que lograremos un risotto espectacular.

Postres: por supuesto, no podían faltar los postres, que son las recetas donde es más habitual encontrar este ingrediente. Entre todos ellos, probablemente la más conocida sea la receta de tiramisú, un postre italiano elaborado con queso mascarpone, bizcocho y café que está delicioso, pero también tenemos flanes elaborados con este ingrediente, galletas, magdalenas, helados y batidos.

¿Y vosotros? ¿Utilizáis el café en vuestras recetas? ¿Cuál es vuestro plato favorito que contenga este ingrediente?

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