Hierbas aromáticas: un toque especial para tus recetas

Las hierbas aromáticas son un ingrediente imprescindible en la cocina. Aportan color y aromas a los platos, pero también textura y carácter. En el mercado encontramos una enorme variedad de ellas, ya sea frescas o secas, e incluso las podemos cultivar en casa. Hoy os hablamos de las variedades que más se utilizan en la cocina, así como algunas menos conocidas, y os damos pistas sobre los platos con los que mejor combina cada una de ellas.

Albahaca
Comenzamos con la albahaca, una hierba que aporta un toque fresco a los platos y aroma intenso e inconfundible. Hay que tener en cuenta que es bastante delicada a la hora de cocinar; al contacto con el calor, en poco tiempo se ennegrece, por lo que es mejor añadirla al final del cocinado o utilizarla en crudo. Es perfecta para aromatizar salsas de tomate, pesto, ensaladas de arroz, pastas, pescados, pollo… ¿Conoces nuestro aceite de oliva virgen extra con esencia de albahaca?

Albahaca

Hierbabuena / Menta
El frescor de la hierbabuena o menta aporta un matiz especial a muchos platos y también es ingrediente fundamental de bebidas y cócteles, como el archiconocido mojito. Su sabor evoca al verano y al buen tiempo y es perfecta para recetas clásicas o para platos más atrevidos, ya sea como ingrediente o como elemento decorativo.

En España, muchas recetas que nos han llegado de la herencia árabe, incluyen hierbabuena: platos de cordero, cous-cous y taboulé, guisos de pollo… Y, por supuesto, no podemos olvidar el té verde a la menta, con ese toque tan especial.

Menta

Romero
El romero es una de las hierbas aromáticas fundamentales de la Dieta Mediterránea, con un aroma muy característico e intenso. Aunque lo encontramos también seco, lo ideal es consumirlo fresco, porque aprovechamos mejor su aroma y sabor.

Combina a la perfección con platos de carne, sobre todo con cordero, conejo y cerdo, así como con verduras, como berenjenas, calabacines o champiñones. Además, aporta un sabor intenso a los marinados.

Romero

Tomillo
El aroma del tomillo nos transporta directamente al campo, donde lo podemos encontrar creciendo de manera salvaje. Se utiliza desde tiempos inmemoriales y su nombre procede del griego “thymus”, que significa perfumar o aromatizar.

Al contrario que otras hierbas aromáticas, que sufren con los procesos de calor, el tomillo aporta mejores aromas y sabores cuando lo cocinamos. Verduras, carnes, pescados, quesos, salsas… el tomillo es perfecto para aportar un toque tradicional a todos ellos.

Tomillo

Eneldo
Muy apreciado en los países nórdicos, el eneldo es una hierba aromática con un sutil sabor anisado que combina a la perfección con pescados, preparaciones con nata fresca, con quesos frescos o batidos, ensaladas de patatas, marinados, etc.

Es el compañero perfecto, por ejemplo, de recetas elaboradas con salmón o arenques. Si pensáis marinar cualquiera de estos pescados en casa, no os olvidéis del eneldo.

Eneldo

Estragón
El estragón es una hierba aromática con un sabor bastante intenso, por lo que hay que usarla en pequeñas cantidades. En la antigüedad, algunas poblaciones tenían la creencia de que esta hierba, a la que conocían como “Dragón verde”, era efectiva contra las mordeduras de serpiente.

Su uso es muy habitual en muchos platos de la cocina francesa, aunque en la española no es tan conocido. Encaja muy bien en recetas de pollo, así como salsas para pescados, por ejemplo, la salsa bearnesa. Además, forma parte del conocido “bouquet garni” que nuestros vecinos de Francia emplean en muchas recetas y que no es otra cosa que un “atadillo” de hierbas, que también incluye perejil, tomillo, laurel, albahaca, orégano y cilantro, y que se emplea en la elaboración de guisos de carnes y aves, como ragús y otros caldos.

Estragon

Laurel
Su origen se sitúa en los países mediterráneos, donde se utiliza desde hace siglos. En la Grecia antigua, la planta se dedicó al dios Apolo y tradicionalmente ha sido el símbolo con el que se coronaba a los campeones de muchos deportes, como el atletismo.

El laurel tiene un sabor intenso, que se ve reforzado por efecto del calor. Las hojas frescas, secadas a la sombra, se conservan durante muchísimo tiempo. Si las queremos usar frescas, tendremos que meterlas en la nevera, envueltas en un papel absorbente ligeramente húmedo y las podremos utilizar durante unos días.

En cocina, se utiliza en multitud de guisos: legumbres, como las lentejas, salsas, sopas, carnes guisadas, pescados, patés, etc.

Laurel

Orégano
Al igual que el laurel, el origen del orégano se sitúa en la franja mediterránea, donde se ha utilizado a lo largo de la historia tanto como condimento culinario como con usos medicinales. En algunos países, como Grecia, simboliza la paz, la protección y el amor, y se suele poner una planta en las tumbas del cementerio para que protejan el alma de los seres queridos que han fallecido. Como curiosidad, en ese país también se daba de comer orégano al ganado, con el fin de que su carne fuese más sabrosa.

En cocina se suele utilizar seco, en salsas de tomate, pizzas, todo tipo de pastas, guisos de carne y como condimento de ensaladas y vinagretas.

Orégano

Cebollino
Los tallos del cebollino son un elemento de decoración perfecto para nuestros platos, por lo que es una de las hierbas aromáticas más utilizadas en cocina. Además, su sabor, que nos recuerda sutilmente al de la cebolleta, combina muy bien con vinagretas, salsas verdes, cremas de queso y revueltos con huevos. Al igual que sucede con la albahaca, es una hierba bastante delicada y el calor puede disminuir sus propiedades organolépticas, así que, en la medida de lo posible, la usaremos en crudo o al final del cocinado.

Cebollino

Perejil
Probablemente una de las más utilizadas en nuestra cocina. Como diría el cocinero Carlos Arguiñano… “rico, rico… y con fundamento”. Tiene un aroma característico, muy fresco y a verdor, que acompaña muy bien a muchos platos. En el mercado encontramos la variedad común, con hojas planas, y la variedad rizada, como la que vemos en la imagen de abajo. Este último se utiliza, sobre todo, para decorar platos, ya que su sabor es menos intenso. Al mismo tiempo, esa variedad resiste bastante bien al calor, por lo que la elegiremos si vamos a usarlo para platos cocinados. Al contrario, el perejil plano es más aromático, pero es mejor añadirlo al final de la preparación para que no se degrade.

Sirve para condimentar platos de pescado, de carne, guisos, mantequillas aromatizadas, salsas, etc.

Perejil rizado

Cilantro
Sus hojas nos recuerdan a las del perejil plano pero el cilantro posee un potente aroma y sabor cítrico que inunda los platos, por lo que hay que utilizarlo con cuidado si no queremos que predomine sobre el resto de sabores en una receta.

Es un símbolo de la cocina asiática y también de platos de América del sur, como los ceviches y los tiraditos, y se utilizan todas las partes de la planta, tanto las hojas como los granos o semillas, que se secan y se utilizan como especia. En la cocina española, junto con el aceite de oliva es el ingrediente fundamental del mojo verde canario, que acompaña a muchos platos de pescado y a las famosas “papas arrugás”.

Cilantro

Mejorana
En ocasiones confundida con el orégano, por la similitud de sus hojas (aunque son algo más redondeadas), la mejorana es un poco más aromática y con un sabor ligeramente cítrico. Desde la antigüedad, se emplea como remedio digestivo, por lo que es habitual usarla en infusión.

En la cocina, funciona muy bien en recetas con conejo, gratines de verduras, sopas de pescado y platos de pasta con salsas de tomate.

Mejorana

Salvia
A día de hoy, quizá la salvia sea una de las hierbas aromáticas menos utilizadas en la cocina, al menos en España. Es más habitual encontrarla en platos de la cocina italiana y, sobre todo, francesa. Al igual que la mejorana, tiene propiedades que ayudan a combatir problemas digestivos, por lo que, en ocasiones, se toma en infusión.

Ya sea fresca o seca, probad a utilizarla con huevos, pollo, cordero, judías blancas o patatas, ya que les aporta un sabor profundo.

Salvia

Lemongrass o hierba limón
Y terminamos con una hierba que muchos cocineros están poniendo de moda: el lemongrass, también conocido como hierba limón o citronela. Es un clásico de la cocina asiática y, como decíamos, poco a poco va introduciéndose en España. Originario de India, se parece un poco a un ajo tierno y, al igual que en éste, lo que consumimos es el bulbo.

Para extraer todo el sabor y el aroma, una vez quitadas las hojas externas, se golpea el bulbo con un mazo o con la hoja plana del cuchillo, y luego se pica. Se puede emplear en ensaladas, guisos de carne y pescado, salsas y también para marinar pescados y verduras, ya que aporta un frescor intenso.

Lemongrass

Hay muchas hierbas aromáticas más, pero esta selección es perfecta para ir empezando. Probad a utilizarlas en vuestras recetas y disfrutad de sus aromas y sabores.

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