Conoce los trucos para disfrutar de un picnic perfecto

El buen tiempo invita a disfrutar del sol y de la naturaleza, también a la hora de comer o cenar. Y no tiene por qué ser en un restaurante… Compartir una comida de picnic con la familia, amigos o con nuestra pareja es una experiencia muy placentera de la cual guardaremos muy buenos recuerdos, siempre que la organicemos bien. ¿Cuáles son los elementos imprescindibles para ello? ¿Qué comidas podemos preparar? ¿Hay vida más allá de los filetes empanados y la tortilla de patatas? Os ofrecemos todos los consejos prácticos para que disfrutéis completamente de la experiencia del picnic.

Elegir el momento y el emplazamiento adecuado es fundamental para disfrutar de nuestro picnic. La playa, la montaña, el campo, un bosque, la orilla del río… todos ellos pueden convertirse en el lugar perfecto para disfrutar de nuestra comida o cena al aire libre. Eso sí… no olvidéis consultar el parte meteorológico antes. ¿Y el momento? ¿Comida o cena? Eso ya queda a elección de cada uno. La comida nos permite disfrutar de un día completo al aire libre, mientras que la cena es ideal para vivir un atardecer al aire libre o aprovecharnos de unas temperaturas que comienzan a descender.

Los elementos imprescindibles
Para que nuestro picnic sea un éxito y no nos olvidemos de nada, lo mejor es hacer un listado con los elementos imprescindibles que no nos pueden faltar.

Utensilios de cocina: necesitaremos servilletas, platos, cubiertos y vasos, a ser posible de plástico, que son más resistentes. Los modelos rígidos son mucho más cómodos de usar y también más estables. En el mercado encontramos kits de picnic preparados con todo lo necesario, lo cual es muy útil porque nos permite tener todo guardado y listo para usar cada vez que queramos comer al aire libre. Si no disponemos de uno de estos kits, una bolsa de playa con la vajilla necesaria puede hacer las veces de la cesta de picnic. Es aconsejable llevar algún cubierto robusto que nos permita cortar pan, queso o algún otro alimento resistente a los de plástico.

Cesta de picnic

• Una nevera provista de hielo. Tanto si llevamos platos elaborados que necesitan frío como si queremos enfriar bebidas, es imprescindible una buena nevera. Recordad que con las altas temperaturas es más probable que puedan proliferar bacterias en los alimentos, causantes de intoxicaciones, así que es mejor prevenir. Lo ideal es llevar varios tipos de hielo, alguna bolsa con cubitos, que podemos utilizar después para nuestras bebidas, pero también bloques o botellas congeladas, que mantienen el frío durante más tiempo. Si vais a llevar botellas congeladas, procurad que sean de agua mineral, con el fin de poder beberlas cuando se vayan descongelando. Y otros dos consejos… procurad poner la nevera a la sombra y evitad las pérdidas de frío, abriéndola solo lo necesario.

• Una manta de picnic. Tanto si vamos a ir a la playa, al campo o a la montaña, una manta de picnic (que llevan plástico aislante por uno de los lados) nos va a permitir resguardarnos de la humedad del suelo o de posibles elementos incómodos, como ramas, astillas, etc. Si no os veis capaces de comer sentados en el suelo, también podéis llevar una mesa y unas sillas plegables.

• Un elemento para crear una sombra. Ya sea una sombrilla, un toldo portátil o un cenador, es mejor estar preparado para protegerse de los rayos del sol. En algunos emplazamientos, como zonas de río o bosques, es más fácil encontrar sombras de manera natural, pero no así en la playa.

• Bebidas: agua, zumos, bebidas refrescantes, cervezas, vino… En la medida de lo posible, procuraremos llevarlas ya enfriadas previamente, para que sea más sencillo mantener su temperatura en nuestra nevera con hielo.

• Bolsas de basura. Recordad… estamos disfrutando de la naturaleza y eso incluye dejarlo todo como estaba cuando nos marchemos. Hay que recoger toda la basura que generemos y depositarla en un contenedor. Las bolsas también nos permiten llevarnos de vuelta la vajilla y los cubiertos sucios.

• Film plástico, papel de aluminio o recipientes de plástico con tapa. Nos serán muy útiles para guardar la comida que nos sobre.

• Un abridor de botellas y un sacacorchos.

• Un kit de aceite de oliva, vinagre, sal y pimienta para aderezar las ensaladas.

¿Qué tipo de recetas podemos preparar?
Cuando pensemos en una comida de picnic no tenemos por qué quedarnos en las recetas básicas de toda la vida. Como decíamos al comienzo de este artículo, la tortilla de patatas y los filetes empanados están muy bien, pero hay vida más allá de ellos. Ahí van algunos ejemplos:

Quiches y pasteles salados. Nos permiten prepararlos el día anterior en casa y, una vez en el lugar elegido para nuestro picnic, solo necesitaremos cortarlos. De verduras, de pescado, de carne… las posibilidades son enormes.

Quiche para picnic

Pates y pastas de untar (o “dippear”). Son ideales para acompañarlos de verduras troceadas, tostadas o nachos. Patés de berenjena, de queso, de mejillones, de atún o de legumbres, como el hummus, se convierten en el aperitivo perfecto para nuestra comida campestre.

Hummus para picnic

• Tablas de quesos y embutidos. Son fáciles de preparar y más aún de comer.

Tabla de embutidos para picnic

• Sopas frías, como gazpacho o salmorejo. Solo deberemos tener la precaución de llevarlos en recipientes herméticos (a ser posible de rosca) para evitar que se salgan.

• Ensaladas de legumbres cocidas (lentejas, judías blancas o garbanzos), de quinoa o de sémola. Añadiendo vegetales y aderezándolas con un buen aliño, son estupendas como primer plato.

• Carnes asadas frías: un roti de ternera o de cerdo, asado y enfriado, es ideal para cortarlo en rodajas y servirlo acompañado de alguna salsa fría de verduras, por ejemplo.

• Conservas de carne, de pescado o vegetales preparadas en casa. Se consumen frías y son perfectas como segundo plato.

• De postre, lo mejor es optar por las frutas de temporada. SI vamos a estar cerca de un río, el melón y la sandía son una buena opción, ya que podemos mantenerlos sumergidos en el agua hasta el momento de consumirlos para asegurar una buena temperatura.

Y, ¿por qué no?… ¡Picnics temáticos!
Si queremos hacerlo aún más divertido, podemos optar por picnics temáticos, con recetas en torno a una idea o a un emplazamiento.

Por ejemplo, si nuestro picnic va a ser en la playa, prepararemos conservas de pescado, pescados ahumados, salazones, quiches marineras, empanadas de bacalao, de atún, de pulpo o de mejillones, patés de pescado, etc.

Si vamos a la montaña, podemos decantarnos por tablas de embutidos y quesos, ensaladas de legumbres, carnes frías o patés de carne, entre otros.

¿Qué otras ideas se os ocurren para hacer un picnic perfecto?

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