Caballa, un pescado versátil y muy saludable

La caballa es uno de los pescados más versátiles en la cocina y su alto contenido en ácidos grasos omega-3 también lo convierte en uno de los más saludables. Si a eso añadimos un precio bastante razonable, tenemos razones más que de sobra para incluirla en la dieta. Hoy os hablamos de sus propiedades y de sus múltiples opciones a la hora de cocinarlo.

 

La caballa se enmarca dentro del grupo de los pescados azules y, como decíamos, se caracteriza por su alto contenido en ácidos omega-3, además de ser una fuente de proteínas de alto valor. Su consumo ayuda a disminuir el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares, ya que, según diferentes estudios, reduce la tensión arterial, los triglicéridos y aumenta la concentración del llamado colesterol “bueno”. Asimismo, ayuda a reforzar el sistema inmunitario.

Es una importante fuente de vitaminas de los grupos B y D, sobre todo B2, que juega un papel primordial en la reparación de tejidos del organismo, así como en la producción de glóbulos rojos; vitamina B3, que contribuye al correcto desarrollo; y vitamina B6, fundamental para el buen funcionamiento del sistema inmunitario. También destaca su contenido en minerales, como el fósforo, el magnesio o el selenio, muy importantes para la salud de los huesos y la prevención de la formación de radicales libres, causantes del envejecimiento celular.

¿Cómo elegir la caballa?

Al igual que sucede con otros pescados, cuando vayamos a comprar caballa fresca nos fijaremos en que su carne sea firme y su piel brillante. Las branquias o agallas deben ser rosadas y también brillantes. Descartaremos aquellos ejemplares cuya textura sea blanda o desprendan olores desagradables, que no sean el olor a mar y algas que les caracteriza.

Su carne es bastante delicada y se deteriora rápidamente, por lo que es conveniente consumirla en un breve periodo de tiempo tras su compra. Y hasta que vayamos a consumirla, es conveniente guardarla en un recipiente con una base de hielo, para asegurarnos que su carne estará firme cuando la vayamos a preparar.

Caballa pescado azul

La caballa, en la dieta desde tiempos inmemoriales

La abundancia de caballa en nuestros mares hace de él un pescado muy popular a lo largo de la historia. En diferentes puntos de Asia se han encontrado vestigios de estos pescados. Y los romanos lo conocían y lo preparaban de diferentes maneras, una de las más conocidas, su célebre “garum”, una especie de salsa resultante de la fermentación de caballa con sal y otros pescados, que se empleaba para potenciar el sabor de otros alimentos. En aquella época, el “garum” se llegó a considerar un alimento afrodisiaco y solamente lo consumían las clases altas.

La caballa en la cocina

La caballa es un pescado que podemos encontrar gran parte del año en el mercado, aunque la mejor época se extiende entre los meses de febrero y noviembre. Como ocurre con la sardina o el jurel, su precio suele ser bastante económico, por lo que es una de las variedades más populares.

Es muy versátil y permite múltiples formas de preparación, ya sea a la plancha, cocinada con un poco de aceite de oliva, asada en el horno, en papillote, en guisos de pescado o en escabeche. Pero, además, podemos encontrarla en conserva, lo que nos permite utilizarla también en aperitivos y ensaladas. Aunque no es tan habitual, en algunos lugares se puede encontrar también ahumada.

Caballa

Sea cual sea el modo de preparación, no dejéis de incluir caballa en vuestra cesta de la compra.

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