Saborea la Semana Santa con aceite de oliva

En Semana Santa, productos como el bacalao, las torrijas o las legumbres van
cobrando cada vez mayor protagonismo en nuestras mesas.

Estas tradiciones culinarias, en las que priman los pescados, tienen su origen en aspectos religiosos. En España, país de fuerte tradición católica, muchas personas contemplan estos días como un momento de recogimiento. El catolicismo obliga a guardar ayuno (entendido como una sola comida fuerte al día) y a abstenerse de comer carne durante el miércoles de Ceniza y todos los viernes de la Cuaresma. Precisamente, ese ayuno obligaba a que la que la única comida que se hacía fuese “contundente”, de ahí que hayan triunfado recetas como los potajes, buñuelos y dulces muy calóricos, como pestiños o torrijas.

Aunque los platos (y las tradiciones) han ido evolucionando, la esencia se ha mantenido hasta nuestros días. Por eso os queremos recomendar unas cuantas recetas típicas de Semana Santa, por supuesto elaboradas con aceite de oliva, para que las preparéis en casa.

Potaje de vigilia

Ingredientes

  • 1 kg de garbanzos cocidos
  • 400 g de bacalao en salazón
  • 400 g de espinacas
  • 1 cebolla
  • 1 cucharada de pimentón dulce
  • 3 dientes de ajo
  • Una hoja de laurel
  • Aceite de oliva
  • Sal
  • Dos huevos cocidos.

Potaje

Elaboración

El día anterior tenemos que poner a desalar el bacalao cortado en trozos e ir cambiando el agua en sucesivas ocasiones hasta que haya alcanzado el punto de salado perfecto.

Picamos la cebolla muy finita, ponemos aceite de oliva en una sartén y la sofreímos. Añadimos el ajo, también muy picado. Cuando esté sofrito, añadimos una cucharada de pimentón y lo retiramos del fuego (para que no se queme).

En una olla, ponemos agua a hervir y añadimos el sofrito, los garbanzos ya cocidos y escurridos, los trozos de bacalao y las espinacas. Lo dejamos cociendo unos 15-20 minutos y lo probamos para rectificar de sal. Tened cuidado porque el bacalao ya aporta un punto de sal, así que, dependiendo de lo salado que lo hayáis dejado, quizá no haga falta añadir mucha sal.

Mientras, cocemos los huevos, los cortamos en trocitos y, una vez terminado de hacer el potaje, los añadimos.

Buñuelos de bacalao

Ingredientes

  • 500 gramos de bacalao en salazón
  • 250 g de patatas
  • 2-3 huevos
  • 60 g de harina
  • 2 dientes de ajo
  • Aceite de oliva
  • Perejil

Elaboración

Al igual que con la receta anterior, el día anterior desalamos el bacalao. Una vez desalado, lo desmigamos y le quitamos las espinas.

Pelamos las patatas, las cortamos en dados y las ponemos a cocer durante unos 15 minutos (dependiendo del tipo de patata necesitará un poco más de tiempo).

Transcurrido ese tiempo, las retiramos del fuego, añadimos el bacalao desmigado, tapamos la olla y lo dejamos durante unos minutos 7 minutos.

Lo colamos, pero reservamos el agua de la cocción. Mezclamos bien las patas y el bacalao, haciendo una especie de puré.

En una cazuela, ponemos aceite de oliva, sofreímos los ajos muy picados y añadimos el perejil también picado. Añadimos un poco del agua de la cocción y un poco de aceite de oliva y dejamos que se caliente bien. Vamos añadiendo harina y dando vueltas continuamente para que queden grumos, hasta que la mezcla se separe de las paredes del cazo. Añadimos el puré de patatas y bacalao y lo mezclamos todo muy bien.

A continuación, vamos añadiendo los huevos y seguimos dando vueltas a la mezcla para que queden bien incorporados.

Vamos dando forma a los buñuelos y los freímos en abundante aceite de oliva bien caliente. Una vez fritos, los ponemos sobre un papel absorbente para quitar el exceso de aceite.

Torrijas

Ingredientes

  • Una barra de pan del día anterior (en esta época, en algunos sitios hacen panes especiales para torrijas, más compactos)
  • 1 litro de leche entera
  • Canela en rama
  • La piel de un limón
  • 100 g de azúcar
  • 2 huevos
  • Aceite de oliva
  • Canela molida y más azúcar

Elaboración

En una cazuela ponemos la leche junto con la piel del limón y la canela en rama. Tened cuidado a la hora de pelar el limón para que no quede parte blanca (produce amargor). La calentamos hasta que hierva y apagamos el fuego. Añadimos el azúcar, removemos y dejamos que se enfríe. Una vez fría, retiramos la piel del limón y la canela.

Cortamos el pan en rebanadas de un grosor medio (al menos 2 cm) para que no deshagan al mojarlas en la leche.

Las remojamos en la leche que hemos infusionado con el limón y la canela. No hay que dejarlas mucho tiempo para que no se ablanden demasiado.

A continuación, ponemos abundante aceite de oliva a calentar. Mientras, batimos los huevos y vamos pasando las torrijas remojadas por el huevo y las freímos. Esperamos a que estén doradas y las ponemos sobre papel absorbente.

En un plato, mezclamos azúcar y canela molida. Vamos pasando las torrijas por la mezcla y las ponemos en una fuente. Si os gusta más secas, es el momento de comerlas, aunque si las dejáis reposar, el azúcar se irá convirtiendo en almíbar.

¡Disfrutad!

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