El aceite de oliva, unido a los Juegos Olímpicos

Desde los primeros Juegos Olímpicos oficiales, que se celebraron en Grecia allá por el año 776 A.C. en honor al Dios Zeus hasta los que estamos disfrutando estos días en Río de Janeiro (Brasil) han pasado unos cuantos años y algún que otro cambio, aunque ya por entonces, el aceite de oliva jugaba un papel protagonista. ¿Queréis conocer esta y otras curiosidades sobre el evento deportivo más importante? ¡Atentos!

El protagonismo del aceite de oliva
Los primeros atletas que participaron en esos Juegos Olímpicos entraban completamente desnudos. De hecho, la palabra gimnasia procede del griego “gymnastiké”, que significa entrenamiento desnudo. Eso sí, lo hacían con el cuerpo completamente untado con aceite de oliva. El “oro líquido” ejercía un efecto terapéutico en los deportistas de la época por sus efectos hidratantes, cicatrizantes y reparadores.

Y no solo eso… El olivo, sus frutos y el aceite de oliva están muy vinculados a la cultura griega en la que nacieron los Juegos Olímpicos y los tenían en tan alta estima que a los deportistas que vencían en las diferentes pruebas deportivas se les coronaba con ramas de olivo trenzadas. Era el símbolo de los más fuertes, de los ganadores.
Aros OlímpicosPrimeras pruebas
Así se hacía con los ganadores del Pentatlón, la primera prueba “estrella” de los Juegos, que incluía una prueba de velocidad –el dromos-, otra de salto de longitud –también llamada halma–, el lanzamiento de disco –llamada discobalia–, el lanzamiento de jabalina –akontismo– y una prueba de lucha.

El ganador del “domos” era el encargado de encender el fuego sagrado en el altar del Zeus, el dios a quienes dedicaban los Juegos, como hemos dicho. Ese es el origen del pebetero que se enciende con el fuego de la antorcha olímpica en los juegos modernos. El “halma” equivalía a nuestro actual triple salto, mientras que para la prueba de “discobalia” se utilizaba un disco de piedra o de bronce, que pesaba entre uno y cinco kilos, dependiendo de la edad, el peso y el tamaño de los atletas. El “akontismo” estaba ligado al entrenamiento militar y a la práctica de la caza y el último ejercicio del Pentatlón, el de la lucha, solo se celebraba si había un empate entre dos contrincantes.
Corona Olivo

Los aros olímpicos
El símbolo de los Juegos Olímpicos son cinco aros de colores entrelazados, aunque sólo desde 1913, cuando lo diseñó en Barón Pierre de Coubertin, quien en 1896 había hecho renacer los Juegos Olímpicos. Fue el nacimiento de los juegos modernos.

Los cinco aros (azul, negro, rojo, amarillo y verde) representan los cinco continentes: Europa (azul), Asia (amarillo), África (negro), Oceanía (verde) y América (rojo), y al menos uno de los colores puede encontrarse en la bandera de cada nación participante.

Las medallas
En la antigua Grecia, se premiaba solo a los dos primeros de cada prueba. Al primero, se le otorgaba una medalla de plata y una corona de olivo, mientras que al segundo se le entregaba una medalla de oro y una corona de laurel.

Ya en los juegos modernos se estableció el sistema de tres medallas (Oro, Plata y Bronce) para los tres primeros clasificados en cada prueba. La primera vez que se empleó este sistema fue en los juegos de Sant Louis, en 1906, y se ha mantenido hasta nuestros días.

En los actuales juegos de Río se han fabricado 2.488 medallas para premiar a los deportistas, de las cuales, 812 son de oro. Aunque, en realidad… oro parece… ya que su composición es un 92,5% de plata, un 6,16% de cobre y apenas contiene un 1,34% de oro, tal y como recogen fuentes de la cadena británica BBC. Desde 1912 no se elabora ninguna medalla enteramente de oro. Eso sí, cada una de ellas debe contener, al menos, 6 gramos de oro de 24 quilates. Las de este año pesan, aproximadamente, medio kilo (las más pesadas de la historia) y su valor es de unos 600 dólares.

Lo importante es participar… pero es mejor ganar
Y es que los ganadores, además de la satisfacción de haber formado parte de un hito en la historia del deporte y de las medallas, se llevan para casa el bolsillo lleno. La catidad varía según las Federaciones de cada país. En el caso de España, los ganadores de una medalla de Oro se embolsan 94.000€, los de Plata 48.000€ y los de bronce 30.000€.

Si se trata de un deporte en pareja (como tenis, remo, etc.), la medalla de Oro se lleva 75.000€, la de Plata 37.000€ y la de bronce 25.000€. Y para los deportes de equipo (baloncesto, balonmano, waterpolo, etc.), el Oro se cotiza a 50.000€, la Plata a 29.000€ y el bronce a 18.000€ para cada integrante.
Medallas

Dicho todo esto, sólo nos queda desear muchísima suerte a todos los participantes españoles.

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