5 variedades de verduras que, tal vez, no conozcas

A estas alturas, nadie duda de los beneficios que una dieta rica en verduras y hortalizas, tal y como mandan los cánones de la Dieta Mediterránea. Probablemente, al abrir la nevera de cualquier personas encontremos pimientos, berenjenas, calabacines, zanahorias o cebollas como base de una dieta equilibrada. Sin embargo, hoy os queremos acercar a un mundo un poco más desconocido. Os presentamos cinco variedades de verdura de las que, quizá, no has oído hablar nunca o puede que te suenen pero jamás han formado parte de tus recetas. Y, ¿sabéis lo mejor? Que todas ellas maridan perfectamente con diferentes variedades de aceite de oliva.

Romanesco
Comenzamos con una de las más espectaculares, desde el punto de vista estético: el romanesco. Perteneciente a la familia de la col, este vegetal resulta muy llamativo, tanto por su color verde intenso como por su forma… Una obra de arte que da pena, incluso, cocinar. Ver la foto de arriba.

Nutricionalmente hablando, el romanesco contiene una gran cantidad de vitamina C y ácido fólico, así como potasio y fósforo. Salvando el color, se parece bastante a su “prima” la coliflor, con la diferencia de que el romanesco es mucho más fácil de digerir.

Os recomendamos utilizarlo en purés, terminados con unos hilos de aceite de variedad Picual, que le den intensidad; o cocido e incorporado a un risotto y a otras preparaciones de arroz con verduras.

Chirivía
La chirivía, también conocida como pastinaca, es una hortaliza similar a la zanahoria, pero de un tono blanquecino. Tiene un sabor más dulzón y es ideal para incorporar a caldos, sopas y, sobre todo, purés, aunque también se puede emplear en postres, como bizcochos.

Chirivia

Entre sus propiedades, destaca su riqueza en vitaminas C, E y K, y en minerales como el hierro, el calcio, el potasio, el magnesio y el fósforo. Tiene un alto contenido en fibra y es rica en antioxidantes. Además, os interesará saber que ayuda a reducir el colesterol.

Si queréis optar por un plato saludable, suave y delicioso, rehogad una cebolla morada, un puerro, dos dientes de ajo, medio kilo de calabaza y dos chirivías, y cubrid con agua unos 20 minutos. Triturad la mezcla, pasadla por el chino y, a la hora servir, acompañadla de unas láminas salteadas de chirivía y un toque de aceite de oliva aromatizado con trufa negra. ¡Seguro que triunfáis!

Crema de calabaza con chirivia

Bimi
Hablar del bimi es hacerlo de un “superalimento”. Procedente de Japón, pertenece a la familia del brócoli y tiene una gran cantidad de compuestos nutricionales y bioactivos.

Bimi(Instagram)

Su tallo es similar al espárrago verde, mientras que la flor se asemeja muchísimo a la del brócoli. Tiene un alto contenido en fibra dietética y 10 nutrientes esenciales, entre ellos el zinc, el ácido fólico o la vitamina C. Pero no sólo eso, sino que, además, es rico en glucosinolatos que, según los estudios científicos, son agentes anticancerígenos que previenen ciertos tipos de cáncer, como el de estómago, el de colon o el de pulmón.

Al igual que el brócoli, se puede consumir hervido y aliñado con un aceite suave de variedad Hojiblanca, salteado o incorporado a otros platos, como arroces o pastas.

Chayote
El chayote, también conocido como chayota o “papa del aire”, tiene su origen en Centroamérica y forma parte de muchos platos de la comida mexicana. Tiene muchísimas propiedades saludables y, lo mejor de todo, es que tiene muy pocas calorías, lo que le permite ser el sustituto perfecto a las patatas en muchos platos.

Chayote

Contiene una gran cantidad de agua, fibra y compuestos antioxidantes y es fuente de vitamina C. Su consumo es muy recomendable para lucir un cabello, piel y uñas mucho más radiantes.

Al igual que las patatas, el chayote se puede cocinar al horno, frito, en puré, etc. En este caso, os recomendamos una receta al horno con cazón, en la que sofreímos dos chayotes en láminas en un buen aceite de oliva, los ponemos en una fuente de horno y colocamos encima el cazón troceado. En ese aceite de oliva, sofreímos ajo en láminas, pimientos choriceros y pimentón picante, y lo repartimos sobre el pescado y los chayotes. Después de 20 minutos de horno a 180ºC, ya está listo para degustar.

Chayote con cazon

Hinojo
En España, lo más conocido del hinojo son sus semillas, que se suelen consumir en infusión para aprovechar sus propiedades digestivas, pero lo cierto es que fresco ofrece muchas posibilidades en la cocina y está muy rico.

La planta es nativa de la costa Mediterránea y es muy popular en países como Italia, cuyas semillas se añaden a uno de los embutidos más típicos y deliciosos de la Toscana: la finocchiona.

Hinojo

Tiene un efecto saciante y, de hecho, los griegos tomaban hinojo para disminuir el apetito cuando tenían que ir a la batalla. Además, tiene efectos antibacterianos y reduce la hipertensión. Su sabor anisado es perfecto para consumir en crudo, laminado sobre ensaladas o para aromatizar aceite de oliva y utilizarlo más tarde como condimento.

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