9 cosas que estás haciendo mal con tus electrodomésticos

Aquí está la guía definitiva sobre el uso de tus electrodomésticos.
¡Lee este post y descubre si eres un maestro de la cocina y del ahorro energético!

1.No guardes alimentos en el lugar equivocado

La puerta del frigorífico es la zona menos fría de la nevera. Al estar tan cerca del exterior, su temperatura está en constante cambio hacia arriba y hacia abajo. Esto es especialmente malo para los productos lácteos como la leche, así que trata de poner la mermelada, las salsas y los refrescos en la puerta de la nevera, y los alimentos que requieran más frío en las zonas interiores.

2. No conserves todos los alimentos en la nevera

Las piñas, los aguacates, los tomates o los plátanos no están hechos para soportar el frío que hay en la nevera. Son frutas tropicales y, por tanto, no lo necesitan. Lo mismo ocurre con el pan, la cebolla, el ajo o la cúrcuma: puede que no sean tropicales, pero no necesitan la nevera tampoco. Con lo cual, busquemos un hueco en una zona fresca de la cocina para conservarlos mejor.

3. Espera que los alimentos se enfríen antes de meterlos en el frigorífico

Debemos de esperar que la comida se enfríe antes de meterla en la nevera, de lo contrario, la temperatura en el interior del frigorífico puede subir y poner en riesgo cualquier otro alimento que tengas en el interior.

4. Di no a las neveras repletas

Todos nos hemos pasado alguna vez con la lista de la compra y hemos comprado más de lo que podíamos almacenar en la nevera. La tentación de tratar de encajar dentro todos los alimentos que sean posibles es fuerte, pero esto puede afectar al funcionamiento de la nevera y por consiguiente, a todos los productos que hemos guardado en ella. Es mejor llenarla de forma razonable y congelar lo que no nos quepa.

5. Mantén la puerta de la nevera cerrada

Mantener la puerta abierta es una pérdida de energía y de dinero. Si no estas seguro de lo que quieres, en primer lugar, piensa en ello y luego abre la puerta.

6. Prepara bien los alimentos antes de guardarlos en el congelador

Si la comida no se ajusta correctamente al plástico o no está guardada en un recipiente al meterla en el congelador se deteriorará. Esto sucede debido a lo que se llama quemaduras por congelación.

7. Aprende a usar el lavavajillas

No te preocupes demasiado por el enjuague previo, sólo malgastarás agua y energía. Basta con retirar los restos de comida y ponerlos en el lavavajillas.

Trata de lavar a mano los cuchillos y vasos delicados y no utilices el lavavajillas con materiales sintéticos ni metales como el hierro o el bronce.

Ahora, para cargar el lavavajillas, pon los platos en el estante inferior, alternando los platos grandes y pequeños. Pon artículos grandes como ollas a lo largo de los lados de la rejilla inferior.

Añade los vasos y las tazas en el estante superior, siempre entre los dientes y sin que se toquen entre sí, a fin de evitar que se rompan o se rasquen debido a las vibraciones. Pon los cuchillos siempre con la hoja hacia abajo por razones de seguridad, el resto de cubiertos no es necesario que vayan en una posición concreta.

8. Practica el lavado lento

Programas rápidos tienden a perder más agua y electricidad que los más lentos. Ten esto en cuenta a la hora de elegir uno.

9. No abras la puerta del horno mientras que estés cocinando

Cada vez que abres la puerta del horno, la temperatura desciende a 30º 50º. Esto puede afectar el resultado de lo que estés cocinando, así que mejor utiliza la luz del horno para comprobar el resultado de lo que estés cocinando.

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